Biografía

Sergio Rama Villar

  • Profundizar en los orígenes de nuestra cultura gastronómica y hallar el sabor de la reminiscencia.
  • Gustar las tradiciones de nuestros ancestros y retomarlas desde los medios de vanguardia.
  • Ofrecer lo mejor de nuestras tierras y mares, y saborearlo en su óptima calidad.

Ésta es la filosofía. Éste es Sergio Rama.

Nace el 17 de diciembre de 1976, en Oviedo, capital del Principado de Asturias, (España), en el seno de una familia indisolublemente vinculada al arte de la repostería; y es ya, en su treintena, todo un referente en el mundo de los fogones.

Privilegiado discípulo de la tradición, que le ha mostrado el profundo secreto de seleccionar el mejor producto, respetar su tipología en los sabores y texturas, mimar las elaboraciones para potenciar su carácter, y combinar gustos y aromas en perfecta sinergia, Sergio ha sabido aderezarla a su modo y manera, incorporándole su pasión por liberar sus esencias para así agasajar los paladares; por sublimar esta tradición en una sensual experiencia que cautiva la vista, embriaga el olfato y halaga el gusto. El buen gusto.

Tras sus estudios preuniversitarios, apenas saliendo de la adolescencia, la vocación le llevó de su Asturias natal a las mediterráneas tierras de Cataluña - Barcelona, concretamente -, para allí formarse en la Escuela Superior de Restauración y Hostelería de Barcelona, resultando participar de la premiada como Mejor Promoción de la Escuela (1995-98), y también en la Escuela Superior de Hostelería de Cataluña; titulándose no sólo en Cocina; si no también en Sala.

Las reconocidas, y nunca suficientemente loadas, excelencias de la cocina mediterránea impregnan esta primera etapa formativa, que desembocará en el título Greta Garonne, de Toulouse (Francia).

Y como bien sabido es que a cocinar no se aprende en los libros, si no ante el fuego, cabe señalar su participación en la Copa del Mundo de Pastelería Barcelona'98; pero, sobre todo, la experiencia obtenida en las cocinas de los hoteles Fira Palace, Diplomatic y Ritz de la capital catalana; y su labor como Jefe de Cocina en el restaurante Turó Gross, de la misma ciudad.

Con su vuelta a la costa cantábrica llega el redescubrimiento y profundización en las artes de otra cocina, la suya: la asturiana, que maneja con toda la maestría de su habilidad y filiación.

Esta incesante evolución culminará en el establecimiento en 1999, en su Oviedo natal, del Restaurante La Puerta Nueva, máxima expresión de la esencia de Sergio Rama, y centro de operaciones de toda su posterior actividad.

La labor desarrollada desde entonces le ha constituido como uno de los referentes de la cocinas del norte de España, erigiéndole Campeón de Asturias de Cocina entre los años 2004-06, y representante del Principado en el Campeonato Nacional de Cocina para la final del Boccusse d'Ór 2005. Del mismo modo, le ha llevado a ser solicitado e instituido como asesor para importantes establecimientos y grupos hosteleros y hoteleros; y también como embajador gastronómico de su patria.

De la comprometida relación cotidiana con los clientes, amigos, del restaurante habría de nacer una necesidad: dilatar la capacidad de servicio para llevar todo el buen hacer de La Puerta Nueva allá donde fuera requerido; y este afán se constituyó en Canela en Rama, firma de catering que Sergio rubrica con su propio apellido.

Llegaba para Sergio el momento de retribuir a la sociedad que tanto le había dado, y Sergio satisfizo su responsabilidad dando cumplimiento a uno de sus más profundos anhelos: imbuir en las nuevas generaciones su pasión por lo sano y sabroso, cultivando en los más jóvenes el venidero perdurar de la tradición que nos ha hecho quienes somos. Germina así, en 2009, Savia Gastronomía, comprometida con la alimentación infantil y juvenil; ofreciendo, frente a la comida industrializada y prefabricada, la cocina y la educación gastronómica fresca, natural, saludable, equilibrada y deliciosa con que él mismo creció.

En cualquier caso, no es en su currículum donde conoceremos a Sergio. Lo encontraremos más bien en sus platos... en su obra consumada con el cariño y la entrega por conmover a quienes, como él, aman el arte y disfrute de la gastronomía; con la dedicación y la pasión por trascender lo meramente culinario para marcar una apreciada diferencia: la delectación en lo óptimo.